lunes, 9 de junio de 2008

DESAMOR

Ayer, decidí poner una película que me apetecía ver hace algún tiempo.

Es de Woody Allen, y se llama "La Rosa Púrpura del Cairo"

La verdad es que se mueve en el lenguaje irónico caragado de dobles sentidos y metáforas, con el que suele trabajar Allen. Me gustó la peli en sí, que es original al máximo, pero la historia que narra es absolutamente "desesperanzadora" y me hizo pensar.

Por dar unas breves pinceladas diré que trata de una mujer, cuyo matrimonio es un desastre. Se enamora locamente de un personaje de ficción que, "sale al mundo real" para conocerla. A partir de este momento "ficción" y "realidad" conviven en la película como en un tira y afloja...hasta que finalmente, la realidad, supera a la ficción, con el tinte negativo que se le supone. Todo gira entorno a un ambiente de decadencia, miseria e increencia.

Es cierto que la realidad es muchas veces dura y nos gustaría evadirnos hacia lugares imposibles...sin problemas, sin preocupaciones...donde todo es perfecto y somos muy felices.

Sin embargo, huir de la realidad nunca es la clave, ya que está dentro de nosotros y nos acompaña allá donde vayamos. Afrontarla con resignación tampoco lo es, porque si uno pierde la fe y la esperanza, y se abandona, las cosas no progresan.

Hay muchas situaciones verdaderamente tremendas, incomprensibles, muy dolorosas humanamente hablando.

En el matrimonio pueden darse facilmente muchas de ellas, y no es sencillo poner soluciones si trabaja sólo uno, los problemas, siempre son de los dos.

Cada parte debe ceder, en aquello que quizá no quiera, pero que es necesario si se pretende construir de nuevo. El amor debe crearse cada día, como pequeñas conquistas..., si el desamor se ha instalado, costará más, pero no es imposible, hay que ser paciente, no rendirse a la primera de cambio, analizar los errores, enfocar la convivencia de otro modo, modificar patrones de conducta y posiblemente, sacrificar muchas cosas...orgullo, justicia, voluntad.

Si conseguimos que el otro se sienta amado...el amor, saldrá a flote y lo podremos agarrar.

Yo siempre pienso en la Madre Teresa de Calcuta que, en medio de tanta miseria y tantas cosas terribles que vería a diario, nunca tiró la toalla...y sobre todo, a pesar del desánimo y la impotencia que tantas veces sentiría, siempre estuvo ahí, pegada al sufrimiento, con la mejor de las sonrisas.

Es cierto que es difícil, pero ella era tan humana como cualquiera de nosotros, y de hecho puede lograrse.

Encontró el secreto de la felicidad, que es saber que el amor de Dios es más grande que cualquier amor de este mundo...y se sentía amada por Él incondicionalmente, por encima de sus imperfecciones, con sus debilidades, con sus fallos...tal y como era.

No se creía más merecedora de este amor que otros, y en su experiencia sabía, que intentar amar así, merecía la pena.

Logró mucho...y los problemas siguieron ahí...porque las realidades, quizá no nos abandonen, pero sí puede cambiar el corazón y la actitud del que las vive.

8 comentarios:

Martha dijo...

Tengo una pregunta para usted...

¿Se puede saber qué pasa que yo hablo de estos temas y me paso el día defendiendo mis pobres ideas en mi blog? Y a ti nadie te dice nada... ¿Qué es lo que hago mal? ¿Soy demasiado directa? ¿Escribo terriblemente mal? ¿Tengo el peor blog de la blogosfera? ¿Soy demasiado negativa? No sé... no invento nada de lo que pongo en mi blog, a veces me siento "extraña".

Bueno, no hagas ni caso, sé que tengo que ser como soy y punto, pero paso más tiempo argumentando comentarios que poniendo cosas en el blog..., tampoco me importa demasiado, no? porque si en algo puedo servir a alguien, aunque sea para que se ría...

Me contradigo.

El diagnóstico es claro: pensamiento estreñido.

De todos modos gracias por "ciberblogescucharme".


Olvidé lo más importante: coincido en todo lo que comentas.

Martha.

CRIS dijo...

No entiendo muy bien a qué te refieres Martha.

¿Qué tipo de cosas te dicen?

Yo creo que tu blog tiene muchas visitas y la gente participa bastante en tus post, ¿Por qué piensas eso?

Yo me considero muy novata, aún estoy aprendiendo...cuando escribo un post siempre me sorprendo de que alguien venga y lo lea...y más aún si pone algo. A veces me paso por blogs que ya llevan tiempo, años incluso...y me voy a los primeros posts, ¡¡¡No veas qué diferencia!!!

A mi me gusta escribir...cómo ves soy muy irregular, picoteo de muchos temas, aunque tengan un hilo común..., escribo los posts según me vienen, dependiendo de lo que me haya sucedido.

Me encantaría que me dijesen muchas más cosas, creo que eso enriquece los blogs. Pero de momento...

Un saludo

JORGE dijo...

Hola,

Yo también vi esa película hace tiempo.

Te felicito por tu buena reflexión.

Hoy podría compararlo con aquellar realidades temporales y finitas que nos atraen taaaanto, pero que al final llega un momento en que se extinguen, porque hemos vivimos una suerte de ficción al creer que eran nuestros dioses (dinero, poder, orgullo, vanagloria, placer, etc), y en nuestra familia, pues el creer que es suficiente con dar cosas materiales a nuestros hijos.

Ahhhh, y gracias por el enlace, que creo no te había agradecido, te invito a escuchar también el godcast.

Bendiciones

CRIS dijo...

Efectivamente...Jorge, estoy de acuerdo.

Lo único que me dio un poco de pena es ese sabor tan pesimista y amargo que deja...al transmitir que fuera de esa "ficción", no hay esperanza.

Pero bueno, el director era Woody y no yo...jajaja.

JORGE dijo...

Buiiiiiiiino (como decía mi hija, jejeje),

Gracias a Dios la historia de nuestra salvacíón sí tiene un final feliz...

CRIS dijo...

Jajaja, si...eso espero, porque te advierto que soy un poquito rebelde y la mía...aún no la tengo clara.

Martha dijo...

No hagas mucho caso a ese comentario absurdo que te dejé; fué un patinazo de mi neurona...

Te pido mil disculpas, yo también soy novata, y creo que más que tu..., por cierto; tus posts siempre dicen algo, al menos a mi, que lo sepas.

Cuando pasen los años podrás hacer un libro de esto.

Un beso.
Martha.

Hilda dijo...

Cris, no he visto la película pero me gustó muchísimo este comentario tuyo:

"Sin embargo, huir de la realidad nunca es la clave, ya que está dentro de nosotros y nos acompaña allá donde vayamos. Afrontarla con resignación tampoco lo es, porque si uno pierde la fe y la esperanza, y se abandona, las cosas no progresan."

Disculpa por cambiar de tema, pero tus palabras me recordaron lo que les platico a los muchachos cuando hablamos de adicciones. Porque precisamente las drogas nos ofrecen "maravillosas" salidas falsas que a la larga traen muerte y destrucción en todos los sentidos.
Yo les decía que una ficción por muy maravillosa que sea, sigue siendo ficción. Y que la realidad por dolorosa que sea es mejor porque es real.
Y aunque existen como bien dices cosas terribles muy dolorosas humanamente hablando, también es posible salir de ellas con amor, fe, esperanza, esfuerzo y pidiendo ayuda.
Hermoso post sin duda Cris. Hilda