martes, 7 de octubre de 2008

TODO TIENE SU ORDEN


Llegó el otoño...caen la hojas, cae el ánimo...los días tan cortitos...las casas heladas sin calefacción, los niños con catarro...y los rincones del hogar, que al pasar más tiempo en casa empiezan a hacerse cada vez más evidentes...entre otras cosas, porque están a rebosar de cachivaches...

Ese es el "handicap" de vivir en un piso sin trastero y tener cuatro niños pequeños...

Reconozco que en cuanto a ropas...mi casa parece la aduana, porque nos vamos pasando de unas amigas a otras todo lo que podemos y así, de paso "aventamos" un poquito...luego está la amiga con buhardilla...también muy socorrida...y la casa de la sierra de mis padres, donde hago incursiones "fantasma" para que no me echen la bronca...y voy escondiendo estratégicamente mis pertenencias...

Hoy me he puesto a pensar en el matrimonio, y se me ha ocurrido mirarlo como las estaciones.

Siempre hay un momento en que entra el "agobio"...cae la hoja...cae el ánimo...se acumulan las cosas...hay que hacer cambio de armario...da un poco de pereza llegar a ese punto en el que vuelves a sacar el abrigo...y necesitas volver a poner el edredón...ya que la casa no está caldeada...Pero al final...lo haces, porque es necesario y se establece "cierto orden"...empieza una nueva etapa.

Y termina esa etapa...y bien equipados ya con el abrigo...es tiempo de abrigarse aún más para no coger "la gripe"...gorro, bufanda, guantes..."el frío te mantiene alerta...aunque si hace mucho, mucho...te entumece".

Al final...el invierno es largo y duro...pero tienes el optimismo de que llegará la primavera...

Empieza a hacer algunos días buenos, te entran ganas de volver a hacer planes...excursiones, paseos por el parque.... Es prodigioso observar como las cosas se renuevan...la vida despierta...empieza a haber más luz...

De aquí se pasa al verano...un tiempo en el que uno se puede relajar un poco más...normalmente se toman unos días de vacaciones, para disfrutar, estar juntos...Vuelve el calor...Se cogen fuerzas...energías...nos ponemos más guapos...


En el matrimonio, como en la vida, como en las estaciones...hay que estar ahí y querer hacer frente al día a día, sin perder el ánimo, viviendo cada momento como lo que es y sabiendo, que todo pasa y que por duro que pueda resultar, también es necesario para que las cosas sigan su curso, y además...cada momento tiene su peculiaridad y su belleza...tiene esos instantes que sólo se pueden dar en él.
Yo ya me he pertrechado para el otoño...¿Y vosotros, cómo lo lleváis?

10 comentarios:

Ana dijo...

Pensar que acá debería haber llegado la primavera... y hoy amanecimos con 6°!!

CRIS dijo...

jajaja...llegaráaaa, llegaráaaa

Yasser dijo...

Lo que me espera...

Rostam dijo...

El otoño sirve para recuperarse del verano. Es la mejor estación para los que no queremos sobresaltos y nos gusta hacer senderismo. Lo malo es que las estaciones están un poco locas últimamente, como la gente

Un saludo para Cris y todos.

fabi dijo...

El otoño sin duda lo prefiero al largo envierno, aun no estan mas las estaciones, como una vez.
Pasamos desde el calor de el verano hasta un frio que te corta las piernas...
Yo lo vivo no muy bien, pero lo vivo... Espero que pases con prisa y vuelva la primavera, que es mi estaciòn preferida...

Un abrazo da Roma y besos da Fabi

ANAROSKI dijo...

Hola Cris:

Casi he conseguido poner en orden el cambio de temporada en los armarios, que horror de plancha, tengo complejo de planchadora, empecé con el Everest y ahora llevo el Mulhacen, a ver cuando llego a tierras llanas, con lago de paz.

Jejeje.

Un besito.

Ana.

Hilda dijo...

Que lindo post!! muy linda forma de relacionar estaciones con la vida y el matrimonio. Coincido con ello y yo por ahorita este condenado invierno de la vida me ha dado cada vapuleada que ya me anda que me llegue la primavera!! jajaja
cada momento pasa y por duro que sea es necesario: simplemente sublime!!!

saludos cariñosos. Hilda

p. d. y hablando de estaciones pero no figurativas, en mi país, la madre naturaleza anda loca, del verano se pasó al invierno porque hacía un clima horrible y ahorita nos regresó al verano porque va a llover. Anda loco el clima!!!

Irache dijo...

Me encanta el otoño. Creo que en parte es por el colorido.
Recuerdo cuando fuimos a Praga era otoño y los colores eran los más bonitos del mundo.
Tambien creo estar en el otoño de mi vida, no sé si en el matrimonio tambien. Ahún no he hecho el cambio de ropa, ji,ji,ji.

Luis y Mª Jesús dijo...

Querida Cris: Me ha gustado muchísimo esta entrada y la sencillez con que relatas las estaciones del matrimonio, pero lo que mas me sorprende es tu madurez, que no veo en otros mayores que tú. Todavía tus niños son pequeños, pero preparate a soportar los tornados y huracanes que, puede ser, altere el ritmo de la estación y vengan a socavar los cimientos del edificio si no está bien asentado. En el caso del matrimonio una buena capa de voluntad para construir y reconstruir el amor nuestro de cada día, ese que nos prometimos una vez y nos debemos para siempre.
A mi me pasa como a Irache, tampoco he cambiado el armario, ni en sentido propio ni en el figurado. Y como ayer por la tarde me ha dicho mi Dire "tiene que hacerse cargo de Astorga", que está vacante, lo que suma un trabajo extra al que ya tenía, pues me parece que...
Besazo
María Jesús

CRIS dijo...

Una vez más tengo que deciros que me encantan vuestros comentarios...no sabéis cuantas cosas me aportan, tengo una suerte....jajaja.

Yasser...esto no es nada comparado con lo que te espera, pero tranqui, que lo bueno, si pones voluntad, supera con mucho a las dificultades.

Rostam, gracias por tu comentario, ¿como se puede visitar tu blog?

Fabi...como no he podido ocultar, mi favorita es el verano, no sólo en el sentido figurado que le he dado al tema. El invierno me resulta tremendo, como a ti...y me da una pereza eso de ir forrada a todas partes...en fin, lo que tu dices...es lo que toca y hay que afrontarlo.

Ana...por ahí, el invierno no se nota tanto no? Aunque con tanto Cola-Cao...no sé, no sé...

Hilda...el tiempo está loco...la vida está loca...por eso tenemos que intentar mantenernos cuerdos...¿Cuando una visitita a España...en primavera?

Irache, coincido contigo en que los colores del otoño suben la moral cuando empieza a refrescar.
Pero ni en sueños estás en el otoño de tu vida...anda, anda...
La ropa, cambialá, que luego te resfrías, jeje.

Maria Jesús, soy una gamberra, no creas...a veces soy tan idealista, que me doy unas tortas tremendas.
Mis hijos son pequeños...pero no veas como cunden, por eso el otoño me cuesta tanto..., tú no te dejes amilanar, haz lo que puedas y lo que no puedas, se lo encargas al de arriba..., no falla.

Un beso fuerte a todos