miércoles, 23 de julio de 2008

UNA CARTA



Ya no está de moda eso de escribir cartas...

Si mezclamos, correo electrónico, móviles, chats y demás artilugios informáticos...con el estrés de vidas ajetreadas, trabajos que no terminan, obligaciones diversas...el resultado es inevitable...Extinción.
Yo debo ser una loca romántica, pero, sinceramente, el encanto de una carta escrita de puño y letra, pienso que no se puede igualar con nada de esto.

Ayer, me topé con una caja llena de cartas del pasado, que encerraban un montón de historias...inquietudes, amores, amistades...Releyéndolas te das cuenta de cuanto se cambia y cómo nuestras vidas son muy diferentes ahora...pero, de algún modo, sentí que conservaba cachitos de personas que me importan o me importaron...¡Y eso es emocionante!

Todo es un ritual...te sientas, piensas en la persona a quien se la vas a dirigir...eliges el papel, la tinta y empiezas a desnudar tus sentimientos de forma palpable y visible...diferente cada vez...

Una carta manuscrita dice mucho de quien la envía...el tipo de letra, la fuerza de la escritura...de algún modo la esencia misma de la persona que deja incluso sus huellas sobre el papel y quizá, algo más...

A mi me encanta escribir cartas, porque puedo sentirme libre y dejarme llevar...y, por supuesto, me encanta recibirlas, la espera se hace interminable cuando sabes que tiene que llegar...y estás esperando, no sólo papel y boli, sino un encuentro real con la otra persona...pasar un rato intenso, como si pudieras tocarla y sentirla.

A todos nos cuesta expresar sentimientos, en mayor o menor medida. Muchas veces, con los más cercanos, es todavía peor, porque nos acostumbramos a verles día a día, y el roce, también genera problemas y actitudes negativas, que, si no se hablan y se canalizan bien, al final, pueden producir un alejamiento, al menos físico.

Tampoco se trata de estar todo el día achuchándose...no es eso, porque eso te sale o no, lo que sí es bueno es poder expresar a los demás que les quieres y te importan.

Las últimas cartas que escribí fue hace poco, a mis hijos, que estaban en un campamento.

¿Cuanto tiempo dedico a tratar a cada uno según su forma de ser...dedicarles una parcelita personal?

Aunque son pequeños...todo lo captan, por eso aproveché para echarles de menos y pensar en qué cosas añorarían de nosotros, de su casa...

Hice dos diferentes, una para F. y otra para J., porque, son diferentes...y porque pensé que les haría ilusión tener a cada uno unas "confidencias" personales...unas anécdotas diferentes...en resumen, sentirse, aunque fuera un instante..."únicos".

El año pasado, también lo hice, entonces, sólo había ido el mayor y cuando regresó, de todo el maremagno de mochila, bolsas, calcetines y demás, solamente, vino a traerme una cosa:

Esa carta que le había enviado y que cuando la miraba, se le iluminaban los ojos.

Nunca olvidaré ese momento...de hecho, él, aún la guarda...

Y es que te das cuenta de que, a veces, el más insignificante detalle puede hacer feliz a una persona, y pienso que, tantas cosas que no decimos cada día...o que nos cuesta expresar con actitudes...a través de una carta, pueden transmitirse de un modo más fácil.

Por lo menos...abre puertas

12 comentarios:

amor y libertad dijo...

aunque apenas se escriban hoy ya cartas a mano, sí se escribe mucho más que antes en total precisamente por la facilidad de los mails, etc., y blogs, por supuesto

te confieso que soy y ya antes era vago para las cartas a mano

CRIS dijo...

Si, eso le pasa a mucha gente...

A mi me encanta, y creo que al final, siempre compensa...no siempre se puede leer un mail...o escribir un blog...

Por eso he escrito el post...porque lo echo de menos...y porque a mi, me sigue encantando

LUISA dijo...

A mí me apasionan las cartas.Por supuesto no recibo nunca.Hace dos semanas,después de ¿años? escribí yo.Y me gustó recuperar esa sensación.
Bss
Luisa,al Sur de España

CRIS dijo...

Jajaja...va a ser que me pasa lo mismo...aunque yo sí que escribo...como ves...

En cualquier caso...no muy metafísicas...

Te voy a adjuntar a mi lista de blogs, me río mucho con tus posts, así que, pongo el sello y te mando corriendo.

Bsos

lojeda dijo...

Yo he sido de las que la correspondencia epistolar me ha encantado, y siempre he dado con amigos que les gustaba escribir. He mandado cartas con muchísimos folios, contando cosas y las he recibido también.
Yo he sido de la opinión (hasta que legaron a mi las nuevas tecnologías) que la carta era el mejor detalle que podías tener con las personas queridas, porque mientras estabas escribiéndola, era un momento dedicado exclusivamente a ella, que pasabas en la intimidad con el papel y el bolígrafo mientras la escribías.
Ahora, que ya nada es igual, puedes mandar un mail a una o muchas personas. A lo mejor el sentimiento es el mismo, pero la carta, era mucho más personal, por el esfuerzo de escribirla que ella conllevaba.
Me ha gustado tu entrada. Te felicito por evocar sentimientos antiguos, que deberíamos retomar de vez en cuando.
Un abrazo

CRIS dijo...

Gracias Lojeda...

Me alegro mucho de contar con tus visitas, tus palabras y tus posts llenos de enseñanzas y optimismo.

Cuando quieras retomar...te mando mis señas ;)

Besos

Alter ego (el otro yo) dijo...

Hola cris,ahora que estoy un poco más suelto de tiempo voy visitando mis links.
Todavía conservo una carta "mi primera" de una antigua novia y que recuerdos de puño y letra.
Te deseo unas buenas vacaciones.Hasta pronto siempre estoy observando tu magnifico blog.

CRIS dijo...

De momento no me voy...Martín, pero gracias, por el deseo y tus palabras.

Yo conservo todas mis cartas...incluso las que yo le escribí a mi marido...porque las conserva él...realmente.

¡¡¡No sabes lo plasta que era yo!!!

De hecho...me encanta leer las de mis amigas de la infancia, las de personas cercanas a mi, las de mis padres cuando era pequeña...y, por supuesto, las de amor...

Aunque reconozco, que me resulta un ejercicio muy, muy melancólico.

Un abrazo

Hilda dijo...

Hola Cris, recuerdo la emoción que me daba ver mi buzón con una carta, de hecho me gustaba tanto que me inscribí en una agencia de amigos por correspondencia. Y coincido contigo en parte.

Lo que pasa es que también con el tiempo he apreciado el valor de un mail.
Quizás no esté escrito a mano, pero fue escrito por una mano ¿se entiende? espero no confundirte. Me refiero sea tinta o sean palabras de computadora, siguen estando escritas por la misma mano y reflejan los mismos sentimientos. Yo por lo menos gozo mucho recibiendo un mail y cuando los escribo lo hago con corazón y cuando los recibo y sé que están escritos con corazón, es tan dulce y emocionante como cuando abria mi buzón.
Además la gente sufre menos cuando les escribo así, tengo una letra horrible!! je je

Saludos afectuosos. Hilda

CRIS dijo...

Jajaja...Hilda...

Parece que aqui hay un debate abierto...

Esta bien...voy a aceptar que con un mail tambien se pueden transmitir muchas cosas...solo pongo un "pero", que hay mucha gente con la que no puedes mandarte mails...

Es algo..."romantico"...jajaja, la letra al final...aunque sea mala, hace mas facil imaginar al que te escribe.

Un abrazo

ave fénix dijo...

Pues justo el otro día me topé con una carta de esas que también te transportan al pasado, era de un amor pasado y prometo que disfrute leyendola de nuevo, ¡cuanto ha llovido desde entonces!...pero me gustó recordar.

Gracias por este puntito que has tenido con lo de la carta, me ha gustado esta entrada :)

Besitos.

Hilda dijo...

jajaja, bueno, es cierto, hay gente que no puedes mandarle mails porque no tienen computadora ji ji ji

yo no me imagino a la gente que la escribe por la letra, sino por sus palabras, ji ji ji, lo que dice en un mail o en una carta me hace imaginar a la persona que la estaba escribiendo.

Y es que hasta ahorita las cartas de amor que he escrito han sido por mail, ji ji antes de tener computadora no escribía cartas más que para amistades. Y los mails que me gustan los guardo, ji ji

saluditos cariñosos. Hlda