lunes, 15 de febrero de 2010

"¡QUÉ BONITO ES EL AMOR!"

Ya estamos a vueltas con el dichoso cupido y el ramo de rosas...hoy lunes aún no he superado el momento "x" en que te hacen la dichosa preguntita del 14 de febrero..."Qué, ¿te han regalado algo hoy?", ante la expectación por la respuesta, todos ponen en marcha el termómetro del amor para medir el cariz de ese momento interplanetario en que un sí o un no, se prestan a la broma fácil....Tranquilos, superé la prueba, aunque eso no me inquieta.

Sin embargo, al hilo del tema, hace unos días escuché algo que me llamó profundamente la atención ya que nunca lo había oído antes y que sí me inquietó, más que nada, me clavó la flecha a base de bien, ahí donde duele...fue una disertación sobre "el amar" y "el querer" al hilo del conocido diálogo evangélico entre Pedro, el discípulo y Jesús, el maestro:

"15 Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: "Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?" Le dice él: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero." Le dice Jesús: "Apacienta mis corderos."
16 Vuelve a decirle por segunda vez: "Simón de Juan, ¿me amas?" Le dice él: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero." Le dice Jesús: "Apacienta mis ovejas."
17 Le dice por tercera vez: "Simón de Juan, ¿me quieres?" Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: "¿Me quieres?" y le dijo: "Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero." Le dice Jesús: "Apacienta mis ovejas." (Jn 21, 15-17)

Yo nunca había apreciado el detalle en el uso de estos dos verbos, tan iguales, pero tan distintos, en este diálogo.
Parece un capricho, pero, en realidad no está escrito así al azar, la explicación léxica a este juego de palabras la podéis encontrar más detallada en el siguiente enlace, ¡No dejéis de leerlo!:

http://www.aguasvivas.cl/revistas/19/griego.htm

La explicación trascendente, la que me pone el dedo en la llaga, puedo explicarla con otra reflexión que escuché anteayer y que me pareció profunda y acertada: "El que quiere, lo exige todo; el que ama, lo da todo".

¿Y dónde estoy yo en todo esto?

Ayer fue San Valentín y parece que es obligado regalar y que te regalen; decía el profesor de inglés de mis hijos que en Estados Unidos, empezó con la connotación romántica de la pareja, pero que muchos solteros se ofendían y que ahora, San Valentín es una fiesta de la "amistad", para que todos se sientan "queridos"...y es que es inevitable, si queremos que nos quieran, cómo en toda reinvindicación, partiremos de una exigencia.

En nuestra vida y con los que nos rodean, ¿qué hacemos todos si no es exigir?

Exigir a nuestro marido o mujer...que se ocupe, que nos entienda, que nos mime, que dé se cuenta de, que haga tal y cual...
Exigir a nuestros hijos...que obedezcan, que cumplan, que se porten bien, que ayuden...
Exigir a nuestros amigos...que nos llamen, que nos valoren, que nos reconozcan, que no se olviden de nuestro cumpleaños...
Exigir a nuestro trabajo...que nos suban el sueldo, que nos tomen en consideración, prestigio...
Exigir a nuestra vida...que no nos falte de nada, vivir cómodamente, llegar a fin de mes, tener salud, llegar a todo y hacer de todo.
Exigir a nuestro yo...abarcarlo todo, no tener errores, estar y parecer guapos, ser listos, ser supercalifragilísticoespialidosos...
¡Y luego decimos que estamos estresados!

Todos queremos que nos quieran...y queremos a otros, pero el amar está al alcance de pocos...y el que nos amen, es un privilegio no muy común, una alegría, una fiesta...algo muy poco estresante, desde luego.

Yo me veo incapaz, sinceramente, y esto quizá me entristezca un poco, como a Pedro...pero ser conscientes de nuestras limitaciones es el único camino para intentar superarlas.

Yo siempre admiro a los que saben vivir en el "agape" de dar sin esperar nada a cambio, o incluso recibiendo desprecios...yo humanamente sólo lo consigo a retazos...a instantes.

Lo que está claro es que no pierdo la esperanza, porque en el amor, los límites los pone uno y cómo en todo, la clave está en "querer, querer"...no basta con una declaración de intenciones, hay que ponerse a "currar".

Yo estoy convencida de que "queriendo querer", el amar...surge, a pequeñas ráfagas o a raudales...pero surge...y no sólo eso, sino que además, permanece.

A mí al menos, me carga de ganas de tener más de esos pequeños momentos en los que sientes que la vida se llena cuando tú te vacías... y en los que San Valentín, se celebra todos los días.

Nada es imposible...y si no, que se lo digan a Pedro.

Y si alguien quiere mandarme rosas...gustosa las acepto.

;)

sábado, 6 de febrero de 2010

TODO CUENTA


Todo cuenta, cada instante, cada cosa que se hace, se dice o se piensa...

Todo cuenta porque nos afecta y afecta a otros.

Todo cuenta porque es una parte de un todo y todo es cada parte.

Cuenta un susurro, un beso...tú cuentas.
En mi vida yo cuento contigo, cuento las horas que te dedico, que te espero, que te tengo.

Somos afortunados por contar y que nos cuenten.

¿somos agradecidos por contarlo?

Si tan sólo por un segundo pudiéramos experimentar cuanto vale lo que hacemos, y nos paráramos en el detalle, en degustar la vida, en aprovecharla.
Pero pasamos por encima de todo, de puntillas, sin pensar muchas veces...distraídos.

Y esta vida pasa...y para el paso a la otra orilla cuenta lo que contemos...y cuenta cada instante,

¿Y hoy...te has parado a pensar qué es lo que puedes contar...y lo que cuentas?

martes, 12 de enero de 2010

DE PRINCIPIOS Y FINALES...

El principio y el fin siempre van unidos irremediablemente, en mi caso os cuento que acabo de comenzar de nuevo mi faceta laboral tras terminar mi maravillosa baja maternal.

Se suele decir que todo tiene sus pros y sus contras...aunque en este caso, cuesta tanto...que los pros se reducen, sencillamente, a la mínima expresión, pero bueno, he aprendido a no "proyectarme" demasiado en los acontecimientos ni juzgarlos desde la emotividad del instante...las cosas deben dejarse hacer y reposar...porque luego, sin darse uno cuenta, la vida sigue su curso.

Y es que creo que, en general suele dar un tinte trágico a eso de los "finales" y muchas veces un exceso de "importancia" a los principios, cuando en verdad todo se sucede de un modo bastante lineal y continuado...practicamente imperceptible...aunque a veces lo uno y lo otro se produzcan de forma brusca, incluso inesperada.

Todos somos reacios a poner fin a lo que nos agrada o a comenzar algo que nos incomoda...y luego vemos, que no era para tanto. A la inversa, ¡cuantas expectativas creamos al inicio de lo que nos motiva y cuantas veces nos desinflamos enseguida!

Lo que sí reconozco es que esos instantes son intensos...y únicos, tanto para bien cómo para mal.

En los últimos días, todos vivimos convulsionados por las trágicas consecuencias del terremoto de Haití...y un pensamiento viene constantemente a mi cabeza escuchando lo que se transmite en los medios, ya que, sin dejar de ser cierto, porque es terrible...encuentro que tiene un tinte tremendista que de algún modo me rechina.

Dentro del horror que se vive...¿Ha cambiado tanto la situación de los haitianos?

Es verdad que para muchos la vida no será igual pues han perdido a seres queridos o quizá han quedado mutilados de por vida, pero, desde mi punto de vista, esto no hace más que ahondar en una herida profunda que ya antes les acompañaba.

Haití...el país más pobre de la tierra según las estadísticas; un lugar desestructurado en todos los sentidos, si se quiere olvidado; machacado por la pobreza, el vudú y tantas otras cosas tremendas que ,sin duda, le han llevado a encabezar ese ranking.

Ahora ocurre esto y parece que se abren los ojos de la gente...de los políticos, de los artistas, de los periodistas, empresarios y publicistas...pero, ¿tan diferente es todo con respecto a hace un mes?, ¿Dónde estaba Haití?

¿Dónde estaba cuando no enfocaban las cámaras, ni los focos...cuando toda esa amalgama de tristeza no entraba en el salón de casa a la hora de comer?, ¿Dónde estaban los bancos y las cuentas solidarias?...en verdad, ¿cuantos sabían poner en el mapa a Haití?

De las piedras salen ahora adalides de la solidaridad y de los grandes gestos, a pesar de que muchos otros ponían ya luz en medio de tanta tiniebla; personas que llevan años dando su vida a diario por ayudar a todas esas gentes...Pero ellos no eran famosos, eran, por el contrario, para el mundo, invisibles hasta hace unos días, al igual que los ayudados.

Es cierto que las desgracias, siempre desencadenan olas de solidaridad y nos sacan del letargo y de la anestesia en la que habitualmente vivimos...pero eso quizá debería cuestionarnos si esta actitud es sincera o fruto de un instante de remordimiento por parte de nuestra conciencia, y así, darnos cuenta que el quid de la cuestión es que, la "solidaridad" no puede ser de cara a la galería...sino de corazón y permanente...y no enfocada a un momento.

Y es que, la vida, está hecha de momentos...de principios y finales, pero, en verdad, lo que es trascendente, es siempre, lo que ocurre y transcurre entre ellos.

martes, 22 de septiembre de 2009

EL SEÑOR SOSTIENE MI VIDA


He retenido en mi mente el versículo que se repetía en el Salmo de la Eucaristía del domingo: "El Señor sostiene mi vida".

La verdad es que a pesar de ser algo que de sobra he experimentado, nunca deja de asombrarme cómo esto se cumple en cada momento de mi vida, en los malos y en los buenos.

Parece que creer en Dios es cosa de débiles..."un refugio", "algo a qué agarrarse", "una pildorita"... Por otra parte parece es algo que sólo sirve cuando las cosas van mal...porque si todo va sobre ruedas, ¿Por qué me voy a acordar yo de Dios...acaso lo necesito?

La fe, creo yo, es algo más grande...algo que no depende de momentos, ni de circunstancias, la fe es algo cotidiano, que pasa a formar parte de nosotros de un modo misterioso...porque quizá no está en nuestra mano el encontrarla, pero una vez que se tiene experiencia de ella...jamás se olvida.

Recuerdo hace años en la subida al Cebreiro durante el Camino de Santiago, me habían quitado la cantimplora en el albergue la noche anterior y, en aquella época, había una fuente al empezar la subida y luego...hasta casi el final, nada.

A pesar de que no iba sola, me quedé bastante atrás del grupo, y en un momento dado, sentía tanta sed y estaba tan sumamente exhausta que no creí poder conseguirlo...Pedía a todo el mundo un poco de agua, pero a casi todos se les había acabado o les quedaba tan poca que no se atrevían a compartirla...Se pasa fatal, ¿Habéis sentido verdadera sed alguna vez?...Esta experiencia para mí, podría compararse a una vida sin fe.

En el momento crucial en el que parece que te vas a caer redonda y sientes una presión el pecho a causa del esfuerzo y la rabia...el no entender que nadie te de ni siquiera un poco de agua...una voz, venida de no se sabe dónde y una palabra pronunciada por no sabes quién...te dice: "ánimo, yo ya he pasado por aquí antes y a unos metros llegaremos a una fuente"...Y es que la fe, así se gesta...por un anuncio...por una palabra...por un pequeño soplo de vida.

Eso no te salva, no es magia...pero te da el ánimo suficiente para seguir un poco más y llegar a esa agua tan ansiada...y saciarte, tanto...como si nunca hubieras bebido antes...

Y si preguntases a esa persona que te guió a la fuente..."¿Como te llamas?" y te dijese...Yo soy Jesús, Hijo de Dios vivo...¿le creerías?, y si te dijese..."Mi padre me ha enviado para que no tengas más sed", ¿le creerías?...

Y es que cada persona tiene un momento en su vida para decir "si"...y creer...el resto, lo hace Dios.

Por eso, a la luz de acontecimientos en mi vida, en los momentos donde quizá me ha faltado el agua...he recordado que un poco más arriba, en el camino, está esperando la fuente...pero en otros cómo ahora, donde el agua mana abundante, veo la sonrisa de aquel caminante que me guió hasta ella, y desde la humildad de saber que es un regalo, yo también sonrío.

La fe, para mí es poder decir..."El Señor sostiene mi vida", porque lo experimento y porque a pesar de ser como soy...Él sigue aquí...y me permite estar bien o mal...sin olvidar que Él está.

Y estoy feliz sí...es un momento estupendo...y disfruto de este trago de agua con agradecimiento...¡¡Claro que sí!!...¿Por qué no decirlo?

domingo, 9 de agosto de 2009

MATEO

Hola a todos

Hago una breve escala en el blog...para deciros que el pasado 2 de Agosto, a las 22:40, nació nuestro peque, Mateo.

Todo ha salido fenomenal, el parto...pues nada...una que es profesional, jajaja.

El bebé es un bombón, la verdad, 3,740 Kg...que seguramente ya habrán aumentado dice como un lobo...redondito, bueno, precioso y bueno, otro pelirrojillo ¡¡Ya nos ganan!! (Dicen que mis hijos se parecen a su padre, pero mi super gen secreto pelirrojo...es mío, jeje)-

Estamos fenomenal, yo, como una rosa, parto natural, rápido, sin puntos y sin molestias...no digo sin panza, porque me temo que eso llevará su tiempo...prefiero no apostar.

En cuanto pueda subiré unas fotillos para que le conozcáis...

Los hermanos están encantados...supongo que el pobre Mateo, estará atemorizado porque no le dejan ni a sol ni a sombra...es increíble lo felices que están, da mucha alegría verles. ¡¡ Sólo podemos dar gracias a Dios!!

En fin, que todo ha sido una bendición y os doy las gracias a todos por vuestros mensajes, llamadas, oraciones y tanto cariño hacia nosotros.

Nos veremos pronto.

Muchos besos