
Creo que no soy la típica madre que apunta a sus hijos a miles de actividades en un intento de proyectar mis ansias frustradas...
No me preocupa si mis hijos aprenden piano o no...aunque yo no pude porque en casa no cabía.
No pierdo el sueño por si no juegan al tenis a lo Nadal o pintan como Picasso.
Es cierto que me encantaría que pudieran tener opción a practicar deporte, música, actividades culturales, etc...Como todo no es posible, intentamos seleccionar aquello que vemos que les atrae y que nos parece les puede aportar algo más que el mero capricho...
Voy a confesar, que en mi infancia, siempre quise ser Scout...mis padres no se lo plantearon, y no me causó ningún trauma...pero mi imaginación desbordante me hacía imaginarlos como el mismísimo Marco Polo o Livingston, corriendo aventuras sorprendentes con sus botas, mochilas y pañoletas.

Hace un par de años, nos enteramos de que había un grupo Scout en un colegio cerca de casa, en el de los niños no hay. Apuntamos al mayor...y el año pasado, al segundo.
Nosotros no sabíamos nada de los Scout, más allá de mis fantasías...sin embargo, en el tiempo que llevan allí mis hijos, han sido un descubrimiento para nosotros...sus valores, su positivismo, su dedicación.
No dejo de admirarme como el kraal (monitores) de los niños son jóvenes de entre 19 y 27 años, que se desviven por los chavales, todos los sábados de 10 a 12:30...más acampadas, excursiones...
Todo por amor al arte...y siempre, con la sonrisa en la cara y un ánimo descomunal. Son todos encantadores..."sanotes" diría yo...
Dedican su tiempo libre a los Scout y sacrifican muchas cosas, a pesar de que son jóvenes normales y corrientes, con sus estudios, novios/as, familias...
Ayer estuvimos de excursión con todos ellos...nuestro grupo celebra su 50 Aniversario; pertenece a la rama católica de los Scout; y tras una Eucaristía preparada por los niños, tuvimos una comida en la que todos compartimos nuestras "creaciones culinarias". Luego tuvimos unos actos propios del día...¡¡¡Fue genial!!!

Mis ansias de ser Scout han vuelto...jajaja...porque cuando estás allí y ves la alegría que tienen y los valores que viven e intentan transmitir...te entra envidia sana...si es que eso existe...
Nuestros hijos...que ven que nos encanta...han decidido hacernos el "chantaje emocional"...aunque allí, nos dicen los monitores que se lo pasan pipa y que disfrutan un montón, les cuesta salir del tren de la "comodidad" en el que todos estamos inmersos...y siempre refunfuñan antes de ir.
Nuestros hijos...que ven que nos encanta...han decidido hacernos el "chantaje emocional"...aunque allí, nos dicen los monitores que se lo pasan pipa y que disfrutan un montón, les cuesta salir del tren de la "comodidad" en el que todos estamos inmersos...y siempre refunfuñan antes de ir.Cuando vuelven de las acampadas están como una seda...y ves que realmente aprenden a valorar las cosas más elementales...porque se fomenta, entre otras cosas, la austeridad y el sacrificio.
Es una ayuda para los hijos, pero también, para los padres.
Así que si vuestros hijos necesitan "salir del apoltronamiento urbanita" y del influjo de la "Game Boy"...os recomiendo mucho esta actividad...y os dejo unos links por si os interesa saber más del tema y así os animáis:

